jueves, 11 de diciembre de 2014

FONDA XESC : 1 ESTRELLA MICHELIN PERDIDA EN EL PIRINEO

La sala de la Fonda Xesc
El restaurante de la Fonda Xesc se encuentra en un pueblo perdido, pero maravilloso, del Pirineo de Girona. Al pueblo de Gombrén no se llega fácilmente, no es lugar de paso y se accede después de hacer múltiples curvas desde Campdevànol, a escasos kilómetros de Ripoll . Y ahí un buen día, se acercaron unos inspectores de Michelin, no se sabe a ciencia cierta si perdidos o recomendados por algún amigo , y se dispusieron a degustar algunos platos de su carta. La experiencia debió ser  exquisita dado que al año siguiente, en la edición de 2009, le adjudicaron  1 estrella, que aún ostenta en la edición de 2015, y ahí empezó su historia de este clásico del Pirineo.
Francesc Rovira

Francesc Rovira, chef,  y su mujer , Meritxell Vilalta, jefa de sala,  quisieron desde sus inicios  ofrecer una oferta diferenciada a la que se venía ofreciendo en la mayoría de restaurantes de la zona . Una dieta a base de embutidos, caza, carnes a la brasa y guisados varios. La apuesta resultaba arriesgada ( y lo continua siendo) en esta zona, pero Francesc continua impertérrito en sus planteamientos gastronómicos, ofreciendo calidad, productos y cocciones precisas, con algún, poco, aderezo de técnicas . Influenciado por el llorado Santi Santamaria, de hecho realizó diferentes stages en el Racó de Can Fabes y continúa teniendo contacto con su hijo que le suministra parte de las extraordinarias verduras que cultiva, Francesc Rovira va evolucionando sus platos , sin perder la compostura tranquila y sin que adopte demasiadas influencias. De hecho es un chef que tiene poco contacto con los medios de comunicación, no asiste a Congresos gastronómicos y que se debe a su restaurante y hotel, que le impide cerrar.
Excelente la Crema de calabaza, anchoas y aceituna

La Fonda Xesc quizás presenta uno de los menús degustación en restaurantes estrellados , a un  menor precio (55€), a pesar de disponer un Menú de la Fonda a un excelente precio de 39€. Esta vez me decanté por el degustación, no demasiado largo, compuesto por aperitivos, 2 primeros, 2 segundos y 2 postres. Vi la estrella que modestamente ostenta , ya  en uno de los aperitivos, con la extraordinaria Crema de calabaza, anchoa y aceituna, a pesar que el clásico higos con foie también merecería estar en este clasificación.


Con la Alcahofa, cohombro de mar ,tocino ,cilantro y almendra, bastante desnudo de técnica, pero con una gran  unión en plato, se inició el menú, siguiendo con "Llanegues" ,un tipo de seta, cigala , cebolla, tomate y azafrán, extraordinariamente bien ejecutado. Obsérvese ese constante del mar y montaña, tan apreciado y típico en la gastronomía popular  ampurdanesa y gerundense.  La Molla de Roca, un pez poco conocido y cocinado, extraordinario,  con "Rossinyols", otra seta típica en estos lares, avellana y caldo de  guisado,  hace que continuemos en este paraíso del mar y montaña . Qué bueno, Diós! Pero la excelencia llegó con un magnífico Corzo , vino de especies,mostaza y acelga que hizo saltarme literalmente las lágrimas.
Diós, qué corzo!

Los postres bien estructurados empiezan por  Mosto,manzana, lichi y vainilla y acaban con un homenaje a Santi Santamaria, al servirlo en un plato con el logotipo de Can Fabes, a base de chocolate blanco, coco menta y ron.
Marcando músculo!

La sala con alguna irregularidad y con mala acústica que hizo que un grupo  molestase demasiado por su alto tono de voz, , es llevada por Meritxell Vilalta, la mujer de Francesc, que domina y recomienda buenos caldos , muchos  de la D.O. Empordà ,que me sirvió.

En definitiva, contento de volver a Gombrén, a la Fonda Xesc, con unas vistas magníficas del valle,   un menú con un guión muy bien estudiado  y estructurado, y que hace que me sienta  feliz cada vez que me acerco a este paraje único!

Un servidor con Francesc Rovira

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