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martes, 5 de agosto de 2014

EL VOL GASTRONÒMIC Y LA CULTURA DEL NO

La imagen del Vol Gastronòmic

En pleno centro histórico de Girona, una empresa privada ha instalado , de forma temporal,  una plataforma de acero que sobrevuela en parte el río Onyar, con una mesa alargada y una cocina vista, con unas vistas espectaculares de la catedral y de todo el centro de esta ciudad. El proyecto se llama Vol Gastronòmic  y pretende ser una herramienta de promoción de la gastronomía gerundense de primer orden.

Quiero que me guste, y pregunto y repregunto mis dudas a su responsable Enric Sucarrats. La capacidad para 18 exclusivas personas, ha batido récords   y a día de hoy tienen contabilizadas más de 800 reservas a un precio de 60€ por cubierto, Los chefs seleccionados por diferentes colectivos de cocina de las comarcas gerundenses y con el beneplácito de Joan Roca, de El Celler de Can Roca, cocinaran a vista de los comensales, con excelentes vistas de Girona, diferentes menús.
Protestas del colectivo del No a todo

Como era de esperar, en una zona tan adicta al "no a todo", han aparecido las primeras críticas. Girona fue el no a la variante de la NII a su paso por Sant Daniel, fue el no para una edificación temporal de arte , el Niu, no al paso de la línea de muy alta tensión, es el no a la Bulli Foundation, en cala Montjoi, el no a Ryanair y ahora es el no a el Vol Gastronòmic.

The Cube

A mi personalmente no me acaban de convencer  estas estructuras que plantean experiencias gastronómicas fuera de restaurantes convencionales como fue el caso del The Cube , cenar en una mesa a más de 200 metros colgados de una grúa o , como el caso que nos ocupa, el Vol Gastronòmic de Girona. ¿Qué aportan estas experiencias a nivel gastronómico? Nada , absolutamente nada!  Es absurdo desde un punto de vista gastronómico pero interesante para el turista ávido en experiencias. La gente quiere sorpresas, la exclusividad de poder comer en un sitio único y en el que seguramente no podrá volver a comer y esto ayuda. Pero sobretodo , y esto es lo más importante, aporta promoción para una ciudad y  un territorio, como son las comarcas de Girona,  con un altísimo nivel gastronómico. 
Experiencias gastronómicas absurdas a 200 metros de altura!

Pero ¿por esto nos debemos cargar el proyecto del Vol Gastronòmic?  ¡Que tampoco es tan grave! Es sólo una estructura temporal  y dentro de 10 meses o 1 año el Pont de Pedra volverá a la normalidad y Girona habrá promocionado con mucho éxito su gastronomía. ¿A caso no molestan unos andamios en un edificio histórico, el paso de una moto sin silenciador . o la visita de una escuela por los Jardins dels Alemanys? ¿Nos los cargamos también? 
Girona, a cambio de esta "penitencia" tendrá más visitantes y estos llenaran las terrazas de bares y restaurantes e incluso comprarán algo más y los hoteles verán incrementado el número de camas vendidas... ¿Esto es malo? ¿Que se crea un precedente? ¿ Que los diseñadores del invento podrían haber hecho que la parte que da a la calle Santa Clara fuera más agradable?  ... Quizás si, pero sólo por estas razones creo , desde mi humilde opinión, que hubiera sido un error vetar la instalación de una estructura como esta.
¿Un escaparate para ser visto o una experiencia diferente?

Ah! Que son los mismos a los que no les gusta el turismo, que las calles estén llenas  de visitantes que se hacen fotos en el Pont de Ferro o en las escaleras de la Catedral, son esos a los que les impiden ir al restaurante (que seguramente tampoco irían)  porque están llenos de esos otros que les molestan . Es  la cultura del no,del no a todo y que a mi, personalmente esta cultura no me gusta.¿ Una contradicción?

domingo, 9 de marzo de 2014

RESTAURANTE BO-TIC : UN UNIVERSO GUSTATIVO EN EL BAJO AMPURDÁN!

La carta del Bo-Tic

La historia del restaurante Bo-Tic recuerda a la de un guión cinematográfico : una pareja joven, enamorados por la gastronomía que crean su propio restaurante, con apenas 7 mesas, que el primer año ya son recomendados por la Guía Michelin y el segundo año alcanzan su primera estrella. Y lo bueno es que por su juventud el guión aún no tiene final y les quedan muchísimas páginas por escribir.
Albert Sastregener y Cristina Torrent abrieron el Bo-Tic hace ahora 6 años. Se conocieron  trabajando en el Roser 2, mítico restaurante marinero de l'Escala, en la Costa Brava ( Aquí tenéis mi experiencia ) antes que este restaurante realizara su particular revolución. Estuvo en diferentes restaurantes de referencia realizando stages como en Mas Pau, l'Aliança de Anglès o la Cuina de Can Pipas, todos en territorio gerundense y con estrella Michelin hasta que decidieron que querían escribir su propia historia.

Cristina y Albert

En un pequeño local con 7 mesas, que en verano se amplían hasta 12 en la magnífica terraza,  Albert y Crsitina emprendieron esta aventura con un criterio claro de lo que querían hacer (cocina creativa de autor), y cómo lo querían hacer ( hicieron  'Business Plan' porque querían  que esa aventura tuviera continuidad).
Las propuestas de Albert no tardaron en impresionar a los críticos de la Michelin y de otras guías influyentes, y ya el primer año aparecen como recomendados en la guía francesa y al cabo de 1 año consiguen su primera Estrella. Un hito , a parte, por su juventud : en ese  momento Albert tenía 29 años y Cristina 26! Toma del frasco...!

Las propuestas de Albert se basan sobretodo a través del producto, que lo mima y desea que nada lo violente. Quizás sea por este motivo que el nombre de todos sus platos sea justamente el de los productos  que utiliza para elaborarlos. Criterio. Con un precio medio a la carta de 60€, el Bo-Tic propone 3 tipos de menú : el de Temporada a 44€, el Degustación a 71€ y el Especial a 81€
Vermouth con aceituna
'Xuixo' de trufa

El festival empieza con unos aperitivos que nos hacen saber dónde estamos, por si alguien , aún, no se hubiera enterado : la sutileza de un Vermouth con Aceituna, una hoja de castañas con trufa, maíz tostado con foie o los espectaculares seta de boletus, 'xuixo' de trufa, Bloody Mary con apio o roca de roquefort con avellanas .... Gracias Albert, nos acabamos de situar . A partir de aquí ya sabes lo que nos irá deparando todo el menú: un espectáculo gastronómico de primer nivel!

Mejillones con bitter y cereza
Excelente Ravioli de Cigala
Tártar de Atún

Los Mejillones, con Bitter y cereza, que recuerdan vagamente a los que servían en l'Aliança de Anglès (antes que Lluís Feliu falleciera ) inician el Menú Especial. Después vendrán las fabulosas Sardinas marinadas, escabeche y almendra cruda, el homenaje que Albert reta a el Roser 2 con el Tártar de atún ( único) , el brutal Ravioli de cigala con queso Idiazábal sobre crema de calabaza o la impactante Vieira , champiñón y trufa, con el que quiere homenajear  a la tierra que le acoge , el Ampurdán. En el apartado de pescado sorprende una vez más con el Panegal con judías en diferentes texturas y en carne, el correcto solomillo de ciervo con castaña, trufa y boniato.
Panegal con judías en diferentes texturas... No sé que estaba más bueno!

La sala , pequeña ( 7 mesas!) es llevada con exquisita corrección por Cristina Torrent, su mujer que a la vez dirige la magnífica carta de vinos ( más de 450 referencias!) en formato iPad, mucho más cómodo a la hora de elegir, a pesar que recomiendo que os dejéis llevar por Cristina.
Los postres  no hacen bajar el listón del Bo-Tic, y Albert una vez más nos sorprende con un divertido cucurucho de GinTonic o con Chocolate blanco, pistachos y violeta.
Chocolate blanco, pistachos y violeta

Albert y Cristina no paran de sorprendernos. La experiencia resulta magnífica, con una cocina creativa que ama el producto, que te hace disfrutar de todos y cada uno de los ingredientes y que llegas a la conclusión que este espectacular guión gastronómico no ha hecho más que empezar.
Que continúe el espectáculo!


Albert Sastregener y un servidor

miércoles, 29 de mayo de 2013

RESTAURANTE COMPARTIR, Y EN CADAQUÉS.,.. QUÉ MÁS SE PUEDE PEDIR!

Cadaqués

En esta vida para que se fijen en ti, tienes que tener padrinos. Después , claro está, tendrás que demostrar , una vez se han fijado  , que lo que haces, lo haces muy bien, porque de lo contrario estaríamos delante de un "buff".  Cuántas veces he ido a comer o cenar a algún restaurante , que una persona , muchas veces amiga del propietario, me ha recomendado y al salir me repito que nunca más oiré el consejo de ese tipejo... Las recomendaciones hechas por prescriptores no siempre tienen un final feliz y quizás eso te hace ser cada vez más prudente y selectivo a la hora de seguir qué recomendaciones.


¿Y por qué digo esto? Porque en tan sólo 1 año el restaurante que nos ocupa, el Compartir,  ya ha recibido las visitas de las guías más importantes del mundo, de los críticos gastronómicos más influyentes del planeta y de medios especializados de todo el mundo. Está recomendado por Michelin y ya ha obtenido su primer sol de la Repsol. Y es que el Compartir  está capitaneado por 3 cracks vinculados a El Bulli  : Eduard Xatruch, Mateu Casañas y Oriol Castro. Ellos fueron los jefes de cocina del genial restaurante de Roses y continúan vinculados  en la Bulli Foundation, la última genialidad de Ferran Adrià.Y de ahí viene que todo el mundo quiera probar su cocina y que ellos se cansen de repetir que nada tiene que ver con El Bulli. Pero a todos les apasiona. Y a mi también!
 Hace 1 año  decidieron abrir un restaurante en el pueblo de Cadaqués, uno de los  más bonitos y espectaculares de la Costa Brava , al que se llega por una carretera llena de curvas y que sólo conduce a este maravilloso sitio. No es lugar de paso. Se tiene que ir expresamente y ahí reside uno de los encantos de Cadaqués.
Buñuelos de bacalao con espuma de miel... Fantásticos!
Espectaculares anchoas trufadas con boletus

Los manteles y servilletas de papel ya indican  que en el Compartir nada es superfluo. Los 3 socios ofrecen una cocina  con buen producto, técnicas impecables y buenas combinaciones. Huyen de los productos con grandes fluctuaciones de precio y así el cliente sabrá en todo momento qué pagará por la comida que degustará. Un precio que dependerá de lo que coma : Desde 25€ si se degusta una extraordinaria ensalada , como la de remolacha, frutas y sorbete de Ajoblanco, espectacular, para compartir  y un arroz de segundo o pagar hasta 60€ si se quiere hacer una degustación de diferentes platos.
No dejeis de probar los excelentes buñuelos de bacalao con suave espuma de miel, las extraordinarias sardinas marinadas con naranja y olivada . Mención a parte para las anchoas trufadas con boletus o las ostras calientes con suquet servidas en el mismo caparazón.



Ostras con suquet... Wooow!

 Los segundos platos continúan con la excelencia en la ejecución , como es el caso de los arroces. El de bogavante, correcto o el  sorprendente  arroz de montaña, ibérico con trompetas de la muerte. El "Shabu-Shabu" de salmón y espárragos verdes, el rape con pimientos del piquillo confitados a la vainilla, las codornices asadas con puré de moniatos o el pollo con crustáceos y ratafía, el popular licor de hierbas de las comarcas gerundenses, son otros de los imprescindibles.


La sala llevada con mucha naturalidad y profesionalidad hacen sentirte bien. Una carta de vinos dirigida por Ferran Centelles, el que fue último somelier de El Bulli, sorprende por su clasificación por gustos de los clientes ( afrutado, con cuerpo, equilibrado...).


Sardinas marinadas con olivada y naranja. Simple y espectacular!

Si no conoceís Cadaqués , el viaje vale la pena. Haced noche y id a cenar al imprescindible Compartir. A mi me encantó!



Eduard Xatruch, explicándome la filosofía del Compartir